Falsetto
Ludovica Carbotta
September 14 – November 30, 2017
En Falsetto, la primera muestra individual de Ludovica Carbotta en la Galería Marta Cervera, el espacio expositivo se transforma en un laboratorio heterotópico. La propia nomenclatura de las obras (tnt-001, twr- 001, brdg-001, wll-001, rch-001) nos remite a pruebas seriadas. Se presentan cinco prototipos de construcciones que reconocemos: una cabaña, una torre, un puente, una pared y un arco, cada uno de ellos elaborado en un material distinto como madera, cemento, goma de silicona, esponja, espuma... La forma, la estética de las estructuras y los colores neutros recuerdan a imágenes de paisajes urbanos post-apocalípticos, algo que puede relacionarse también con la idea de desastre/destrucción y la oportunidad creativa que brinda esta situación. El potencial existente al crear nuevos ambientes, las múltiples maneras de reinventar arquitecturas, el papel crucial que juega ahí la imaginación y el placer de la invención son cuestiones que se exploran y experimentan en este laboratorio, donde se han reproducido lo que podemos imaginar como últimas arquitecturas.
Falsetto (falsete) es un término que define una manera de cantar, particularmente por tenores, para conseguir agudos. En general, esta técnica consiste en alcanzar notas tan lejos del registro normal del cantante que suenan falsas. Carbotta se cruzó con la palabra Falsetto en su investigación sobre búnkeres y otras construcciones de aislamiento llevadas a cabo durante la guerra fría. En estos años, Reino Unido había desarrollado un sistema de emisión de mensajes para períodos de guerra llamado WTBS (Wartime Broadcasting System), a través del cual, mensajes pregrabados se emitirían por radio en caso de un ataque nuclear. Una de las palabras clave elegidas por el gobierno británico para autorizar la emisión de una advertencia nacional fue falsetto. Los mensajes eran, al fin y al cabo, falsos ya que no estaban siendo emitidos en directo, pero intentaban recrear una emisión en tiempo real para transmitir mayor tranquilidad a la población. El laboratorio es un entorno ficticio y hasta cierto punto también falso, en tanto que las maquetas son representaciones de una realidad a la que no tenemos acceso. Cuando circulamos por el espacio expositivo nos cuesta distinguir cuáles son los elementos que pertenecen a la arquitectura de la galería, y cuáles a la instalación; ambos espacios se han afectado entre sí y es difícil saber la pertenencia de cada uno. Las maquetas y la propia arquitectura de la galería se han mezclado construyendo un nuevo ambiente, un laboratorio que genera fuerza creativa a través de la adaptación. Por ejemplo, en tnt-001 se hallan referencias claras al ornamento de las baldosas hidráulicas del suelo de la galería. Por otro lado, Falsetto activa aquí también un estado de emergencia, creado para situaciones de aislamiento, en el que la arquitectura emite mensajes para intentar comunicarse con personas.
Falsetto, el laboratorio ficticio ideado por Ludovica Carbotta, conforma un nuevo contexto ficticio en un espacio real; un lugar desde el que operar con la imaginación para construir significado. La cuestión del tiempo queda al margen, dando prioridad a la exploración del espacio, de los ambientes. Inestables e impredecibles estos entornos crean un terreno desde donde explorar el potencial del encuentro por azar, el poder de lo imprevisto.
Gema Melgar